Durante los últimos 9 días de Julio, he vivido la mayor aventura de mi vida, y con ello, un redescubrimiento personal en todos los sentidos. Visitar los lugares sagrados de la Fé Bahá'í, los lugares sagrados de la humanidad, en definitiva, me ha abierto los ojos de una manera que jamás hubiera sospechado.
Buscaba la espiritualidad perdida, el milagro, el contacto con Dios... y los encontré, todos ellos, pero no de la manera que esperaba. Es ahora, cuando el tiempo ha transcurrido, cuando empiezo a valorar y a comprender muchas de las cosas que allí sucedieron. Me encantaría pregonar y propagar por todos los rincones del globo la verdad que allí me confirmaron, las realidades que redescubrí, pero... ¿estáis preparados para aceptarla? ¿estáis preparados para oírla siquiera? ¿acaso queréis conocerla? Soy poseedor de un tesoro enorme, en proporciones y calidad, pero... aunque quiero compartirlo... ¿queréis vosotros recibirlo?
Son reflexiones que uno se hace y que a veces no sabe donde le llevaran. Ya sabéis, amigos y desconocidos. Soy poseedor de un mensaje de esperanza, de alegría y de verdad... ¿estáis dispuestos a conocerlo? Sólo necesitáis querer.
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1 comentario:
¡Eso sí que ha sido un silencio largíssimo!
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